RÉGIMEN DE VISITAS MAS USADO EN ESPAÑA
Cuando una pareja con hijos se separa, la pregunta más importante es siempre: ¿y ahora, qué pasa con los niños? La ley y los jueces tienen un único objetivo en mente: garantizar el bienestar de los menores. Olvídate de quién «gana» o «pierde»; aquí lo único que importa es lo que sea mejor para ellos.
En la práctica, nos encontramos principalmente con dos escenarios:
1. La Custodia Compartida: La opción cada vez más habitual
Hoy en día, la custodia compartida es la opción que se considera preferente, siempre que sea posible y beneficiosa para los niños.
- ¿Qué significa? Que ambos progenitores se reparten el tiempo y el cuidado de los hijos de una forma equilibrada. No se trata solo de repartir días, sino de implicarse por igual en su educación, salud y día a día.
- ¿Qué se valora para concederla? Un juez tendrá en cuenta varios factores prácticos:
- La implicación real que ambos padres tenían en el cuidado de los hijos antes de la ruptura.
- La capacidad de los padres para dialogar y cooperar por el bien de sus hijos.
- La opinión de los niños, si tienen edad suficiente para expresarla.
- La proximidad de los domicilios. Es fundamental para no alterar la rutina escolar y social de los menores.
- La disponibilidad de cada progenitor (horarios de trabajo, etc.).
- ¿Cómo suele ser el reparto? El modelo más extendido es el de semanas alternas. Los niños pasan una semana completa en casa de un progenitor y la siguiente en la del otro.
2. La Custodia Individual: Cuando la compartida no es viable
Hay situaciones en las que la custodia compartida no es la mejor opción (malas relaciones entre los padres, gran distancia entre domicilios, etc.). En estos casos, se atribuye la custodia a uno de los progenitores.
- ¿Qué significa? Que los hijos viven de forma habitual con uno de los padres (el progenitor custodio), y se establece un régimen de visitas para el otro.
- ¿A quién se le suele dar? Aunque la tendencia es la igualdad, en la práctica, cuando los hijos son muy pequeños, es frecuente que la custodia se otorgue a la madre, por el vínculo de apego y la lactancia, si la hubiera. Sin embargo, esto no es una regla fija y se analiza cada caso.
- ¿Cómo es el régimen de visitas más común? Para el progenitor que no tiene la custodia, lo habitual es:
- Fines de semana alternos, normalmente desde el viernes a la salida del colegio hasta el domingo por la tarde-noche.
- Una o dos visitas entre semana, que pueden ser solo por la tarde o incluir la pernocta, dependiendo de la edad de los niños y la logística familiar.
- Mitad de los periodos de vacaciones importantes: Navidad, Semana Santa y verano se dividen por igual.
La clave de todo: El acuerdo entre los padres
Más allá de lo que pueda decidir un juez, la mejor solución es siempre la que los propios padres pactan. Un convenio regulador flexible y pensado con sentido común es mucho más beneficioso para los hijos que una sentencia impuesta. Un buen acuerdo demuestra madurez y pone las necesidades de los niños en primer lugar.
En resumen, el objetivo final es que los niños sientan que, aunque sus padres ya no vivan juntos, siguen teniendo un padre y una madre plenamente implicados en sus vidas, que les quieren y les cuidan.






